Esto no se acaba hasta que se acaba...
domingo, 22 de enero de 2012
miércoles, 28 de diciembre de 2011
lunes, 21 de noviembre de 2011
Sueño

lunes, 24 de octubre de 2011
¿Quién habla de escribir?

Hace unos días revisaba el libro de W. G. Sebald, Los anillos de Saturno. Los viajeros de a pie, las extrañezas que provocan, los trayectos que parecieran recorrer a lado de extraños. Regresé a ese libro porque estuve caminando mucho por los poblados cercanos a Campeche. El sábado pasado atravesé un puesto de seguridad a la salida de la ciudad, a la vista de siete personajes uniformados de negro, con armas R-15 y rostros duros y desvelados. Me preguntaron de dónde venía y hacia dónde me dirigía, revisaron los asientos del auto y luego agitaron las manos para indicar que siguiera mi camino. Y así lo hice, me encaminé por una carretera de curvas oscuras hasta la entrada de Castamay, un pueblo de tierra roja, lleno de árboles de mango y casas de madera. Una tranquilidad extraña flota sobre esta población de carretera; los viejos se sientan bajo los árboles de pich para ver pasar a los autos que llegan desde el valle de Edzná.
Durante la mañana recorrí los terrenos cercanos, que en su mayoría son tierras ejidales. Me acompañaba mi sobrino Juan Pablo. Había sol y un calurón que quemaba, pero la brisa era fresca. Caminamos por los alrededores y compramos un poco de agua en unos abarrotes con un letrero que decía “mi casa es su casa”. La mujer que atendía el local nos lanzó una mirada muy rara que me recordó la anécdota de Sebald, cuando una niña “se le quedó mirando extrañada, con la boca medio abierta, como se mira a un ser de otra galaxia.” Tal vez vería otros lugares en nuestras miradas, otros tiempos... Yo había visitado el cenote Miguel Colorado, un lugar muy virgen lleno de monos araña, árboles de chicozapote y huellas de viejos chicleros. Otra galaxia quizá. Ese sitio engaña a la percepción. Desde el muelle junto al agua uno se hace una idea de las dimensiones y la profundidad; pero al nadar hacia el centro del cenote, todo eso cambia... Es el cuerpo, la inmensidad, el miedo. La mente es algo muy chingón, la imaginación; pero el cuerpo enseña lo real. Ahí puede surgir una explosión.
Después de caminar durante todo el día por el pueblo, finalmente encontré el sitio que buscaba. Tengo la idea de construir un pozo en este lugar, un pozo tradicional excavado en la tierra roja de Castamay. Me han dicho que podría encontrar agua a unos 12 metros de profundidad. En verdad resulta difícil escribir sobre esto, escribir del viaje. Una mañana cualquiera en la que suceden las cosas bajo una iluminación abrasadora, el ruido suave del viento y los pájaros sobre los mangos... No es posible hablar de eso. Todo podría resultar en una especie de autobiografía que corra entre lo real y la ficción, entre la civilización y la naturaleza. Pura invención y narrativa pues. Pero, ¿quién habla de escribir? El que escribe siempre está preocupado por otra cosa... (algo así decía Virginia Woolf)
Ayer por la noche regresé a México en el vuelo de la tarde. Lo hice con la mente cristalina y despejada. Sigo con la idea del pozo en la cabeza. Al llegar, recibí noticias de Miho. Ella y un grupo de artistas japoneses viajarán pronto a Campeche para exponer su proyecto “Selva de cristal”. Recuerdo el momento en el que el avión aterrizaba suavemente y aparecía la selva de cristales multicolores de la ciudad de México. El intrincado y laberíntico tráfico visto desde el aire, como un gran letrero luminoso: Viaducto, Cuauhtémoc y Eje Central son los caminos-relámpago.
miércoles, 21 de septiembre de 2011
martes, 30 de agosto de 2011
Días y noches iguales
Un reporte sobre la vida cotidiana en México.
El vampiro y el sexo, es una de las peores películas que han visto la luz en este país, según algunos críticos de cine. Lo creo. Pero aun así, valió la pena entrar aquella tarde de sábado a la Cineteca para ver al Santo en acción, saltando desde la tercera cuerda y combatiendo vampiros y vampiras tetonas. Aldo Monti, Alberto Rojas “el caballo” y una serie de chicas con peinados sesenteros, desnuditas y macabras. Erick Estrada, en su crítica para cine garage describió a un gringo que sentado en su butaca frente a él, resumió la película como “big boobs and wrestler masks”. Una maravilla.
Dos días antes, un grupo de jóvenes asesinos de Los Zetas incendiaron un casino en la ciudad norteña de Monterrey matando a 53 personas. Hoy, después de múltiples declaraciones internacionales, de expresiones de condena y manifestaciones exigiendo justicia por todo el país, las autoridades han capturado a cinco de estos sicarios pendejos. En sus declaraciones dijeron que con el incendio del local “Solo queríamos darles un susto”. Luego confesaron que sus jefes Zetas los regañaron por las dimensiones del ataque, en el que clientes y trabajadores murieron calcinados y asfixiados. El dueño del casino sigue desaparecido.
Esta mañana, el presidente de la República, en una ceremonia en el Museo de Antropología, pidió a los niños mexicanos no asustarse con la situación que vive el país. El día de ayer, un sujeto disparó en repetidas ocasiones en contra de un autobús escolar para abrirse paso en el centro comercial y residencial Interlomas, en el municipio de Huixquilucan.
En el teatro San Rafael, en la ciudad de México, se realiza la XLI Entrega de las Diosas de Plata que los periodistas cinematográficos organizan para las mejores actuaciones del cine mexicano. Entre los ganadores están Kate del Castillo, su papá Eric del Castillo y Eugenio Derbez.
Cerca de mi casa, en la calle Nicolás San Juan número 1314, hubo un asalto a la inmobiliaria Perera Bienes y Raíces, de la colonia del Valle Sur. Las víctimas fueron Víctor Javier Perera Calero de 71 años, quien fue asesinado por un balazo, y su hijo Victor Javier Perera de 32 años, que se encuentra gravemente lesionado y fue trasladado al Hospital Español. Hasta el momento no hay ningún detenido y se esperan mayores informes.
Hoy Luis Carlos Ugalde, quien fuera consejero presidente del Instituto Federal Electoral, presentó Integralia, el primer Reporte Legislativo que busca aportar información para analizar el funcionamiento del Congreso mexicano. Entre otras cosas, al llegar a la página 39 del documento, aparecen los diputados con más iniciativas presentadas: “El Diputado José del Pilar Córdova Hernández del PRI presentó el mayor número de iniciativas (23), equivalentes al 4 por ciento del total de presentadas durante el periodo”. Otro de los diputados con más iniciativas es Jorge Antonio Kahwagi Macari, ex-big brother televiso, diputado del PANAL, partido de la maestra Gordillo, con 17 iniciativas. En la página 20 se dan los porcentajes de la “Unidad Partidista” en el Congreso, que se refiere a la cohesión al interior de los grupos parlamentarios para votar iniciativas de ley, puntos de acuerdo y otros asuntos legislativos. Existe alta unidad cuando la mayor parte de los legisladores de un grupo parlamentario votan en el mismo sentido. México tiene la más alta “Unidad Partidista” del mundo, el porcentaje más bajo lo tiene el Partido del Trabajo, con 89.3 %
Pueden revisar este reporte en http://www.integralia.com.mx/
El ex presidente Vicente Fox Quesada propuso que el Gobierno pacte una tregua con las organizaciones criminales. El Gobierno se pronunció en contra de esta propuesta. La violencia relacionada con la acción del crimen organizado ha cobrado en México la vida de más de 40.000 personas desde diciembre de 2006, según cifras oficiales.
Conaculta Cine, a través de la Cineteca Nacional, ha programado el ciclo Revisión del western, conformado una serie de largometrajes provenientes del acervo fílmico de la Cineteca Nacional: desde sus inicios con filmes como “La diligencia” (Estados Unidos, 1939), de John Ford, hasta producciones más recientes como la imprescindible “Los imperdonables” (Estados Unidos, 1992), dirigida por una de las más icónicas figuras del viejo oeste aún vivas, Clin Eastwood. Pasando por “Cuando una mujer se atreve” (Estados Unidos, 1943) y “Hogueras de pasión” (Estados Unidos, 1945), ambos filmes protagonizados por John Wayne, una de las figuras más emblemáticas del género. Además de la programación del western crepuscular de Sam Peckinpah, “Tráiganme la cabeza de Alfredo García” (México-Estados Unidos, 1974), “Duelo al sol” (Estados Unidos, 1946), de King Vidor, una de las películas más costosas de su tiempo; “Winchester 73” (Estados Unidos, 1950), de Anthony Mann, filme determinante en la evolución de género debido a la reintroducción del paisaje como elemento esencial y a la creación de un tipo de personaje que podría denominarse “antihéroe”; además de “Refugio de malechores” (Estados Unidos, 1952), de Fritz Lang , y “Cuatro por Texas” (Estados Unidos, 1963), de Robert Aldrich. No se pierdan este ciclo…
Precaución, la circulación es complicada en Eje 3 Poniente desde Gutenberg hacia Av. Chapultepec.
En su twitter, el escritor y periodista mexicano Juan Villoro escribió: Escuché está frase en un cibercafé, “Es tan viejo que lee periódicos impresos”.
Un gran número de ciclistas realizan un recorrido para manifestarse en contra de las declaraciones de Ángel Verdugo, locutor de la radio del Grupo Imagen, que en días pasados, durante el programa radiofónico "Reporte 98.5" conducido por Francisco Zea, atacó y menospreció a los ciclistas de la ciudad de México calificándolos como una “nueva plaga que está a punto de causar daños severos en el Distrito Federal”. Entre otros argumentos, incitó a los automovilistas a que cuando “vean una nube de esta nueva plaga, de estas langostas, láncenles el vehículo de inmediato, no les den oportunidad a nada, aplástenlos para ver si así entienden”.
Aún quedan dos horas para que termine este día…
viernes, 26 de agosto de 2011
Jueves negro
No deseo pararme frente a la lluvia. No me gusta hoy esa idea. Estoy de pie sobre el balcón, frente a una gran tormenta negra que cae como un granizo estúpido sobre la calle. Se desploman vidrios, brillos, trozos resplandecientes… El edificio parece una sombra de mí mismo. La tormenta ha traído olas de agua que han cubierto todo –a mí también. Debajo del poste de luz, en la esquina de la calle Uxmal, se dibuja el volcán más hermoso que yo podría encontrar en el valle de México. No hay circulación alguna, no pasan autos en medio de esta tarde hambrienta. Oscurece. Un relámpago se estrella entre mis dos mejillas y se me cae la nariz del aburrimiento. Mi mujer en el baño usa tintes para el cabello, se desdibuja en los espejos del corredor. La lluvia de este jueves… Por lo demás, creo que ella piensa lo mismo de mí, y así las cosas. De pronto desearía devolverlo todo, sin control. Unas cuantas sirenas de cobre comienzan a sonar por la avenida. No hubiera querido quedarme así, de pie en la orilla de este balcón frente al vacío, con la música de los Troggs detrás de mí. Me doy cuenta que he metido los pies en un charco que ya no refleja nada. Noche oscura. Ya no estoy, me he ido, incluso podría correr hacia la esquina por cigarros. Una patrulla pasa con su linterna roja y deslavada. Este cielo cayó como un plomo sobre el lago invisible en el que vivo. La ciudad sigue creciendo desde el agua. Nada sería más real. En los noticieros resuena la distancia que me separa hoy: atentados, miedo y melancolías… Nada que temer. Un rayo se estrella a mi lado; permanezco adormecido. Siento la vida cruda de la luz primera, los ojos me bailan y se deslizan por la banqueta, caigo sobre mi almohada cerebral. No soy esa superficie que podría ocultar la profundidad, hoy no soy eso. Quisiera despertar al territorio, nos estamos ahogando en el no hacer nada…




